La Federación Internacional de Universidades Católicas
La Universidad en el corazón de nuestro compromiso desde 1924

Presentación

ORÍGENES

Fue bajo el impulso de la Università Cattolica del Sacro Cuore (Milán, Italia) y de la Katholieke Universiteit Nijmegen (Nimega, Países Bajos) como en 1924 se desarrollaron los primeros esfuerzos encaminados a reunir a las universidades católicas en una Federación. En aquellos momentos se trataba de conversar sobre cuestiones específicas que les concernían. Eso se concretizó al año siguiente en el curso de un encuentro que tuvo lugar en el Instituto Católico de París, en el que estuvieron representadas catorces instituciones para celebrar una primera Asamblea General. En 1927 se publicó un primer anuario de universidades católicas.

Fue después de la Segunda Guerra Mundial cuando la Fœderatio Universitatum Catholicarum alzó el vuelo. Fue establecida por decreto de la Santa Sede en 1948 y reconocida por el papa Pío XII en 1949. Colabora de una manera activa con la Congregación para la Educación Católica y mantiene unas relaciones privilegiadas con el Pontificio Consejo para los laicos desde la creación de este último en 1976.

La designación Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC) data por su parte de 1965.

MISIÓN

La misión de la Federación consiste en contribuir, a la doble luz de la razón y de la fe, y gracias al fermento evangélico, al progreso del saber y de sus aplicaciones y a la construcción de un mundo más justo y más humano. Sus finalidades son:

  • Promover, entre las instituciones católicas de enseñanza superior y de investigación, una reflexión colectiva sobre su misión;
  • Poner en red los saberes y las técnicas al servicio de una colaboración eficaz entre les miembros;
  •  Representar a las universidades católicas ante organizaciones y asociaciones internacionales y, de acuerdo con sus prioridades institucionales, colaborar con ellas;
  • Contribuir al desarrollo de la enseñanza superior católica y a la afirmación de su carácter específico, siguiendo unos criterios de calidad, continuidad y autonomía.

EMBLEMA Y DIVISA

 


El emblema de la Federación ha sido creado exclusivamente para ella: se trata de un motivo arquitectónico románico destinado a ilustrar su anclaje cultural y espiritual; un motivo ternario que pretende recordar la idea-fuerza: la unidad en la diversidad. ¿Cómo no pensar aquí en la Trinidad? Un motivo gráfico que ilustra asimismo las tres misiones, indisociables, de la universidad: enseñar, investigar, servir. El emblema de la FIUC evoca unas entidades implicadas a la vez en una identidad distinta, y en una dinámica convergente que las federa y las hace más fuertes.

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Su divisa, Saber para Servir, refleja su razón de ser. Expresa claramente el estrecho vínculo que es preciso establecer entre, por una parte, la adquisición y la difusión del conocimiento y, por otra, la inmediata (e incluso simultánea) puesta en práctica de esta adquisición al servicio activo de la humanidad.

Al hacer esto, la FIUC toma al pie de la letra la Parábola de los talentos del Evangelio, en la que cada uno recibe un lote, por muy modesto que sea, y debe hacerlo fructificar para que redunde en bien de su entorno. La FIUC, al situarse de una manera resuelta a la luz del Evangelio, anuncia, por consiguiente, una tonalidad que le es propia, aunque sin negar por ello a otras iniciativas, tanto si son religiosas como si no, la capacidad de tender hacia un mismo humanismo social.

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Servicio, esa es claramente la máxima de la FIUC. Una federación resume y expresa a la vez la sustancia de sus miembros. No está ahí solo para ponerlos en contacto entre ellos, sino también para ayudarles a abrirse al mundo exterior. Tiene la obligación de escuchar tanto mejor las voces que se expresan en su seno, porque tendrá que llevarlas y representarlas en otras asambleas como, por ejemplo, en la UNESCO, en las Naciones Unidas, en el Consejo de Europa. Las universidades de África disponen de otras bazas y tienen que hacer frente a otros desafíos distintos a los de sus hermanas de América latina o de Asia. La cultura de una universidad de América del Norte está alejada de la de una universidad de Europa. Sin embargo, todas tienen en común el ideal de un ejercicio del saber, al que consideran como nada si constituye un fin en sí mismo, y que es mucho si está puesto al servicio de lo humano.

Todas las universidades católicas son diferentes, cada una procede de un país, de una región, de una cultura del mundo, de un arraigo bien particular. Y, si bien a veces se puede forzar la comparación entre algunas de estas instituciones, cada una tiene su historia, sus bazas, sus dificultades, sus objetivos, una manera muy propia de situarse en el terreno de la enseñanza, de la investigación y del servicio. Y hasta una manera muy propia de vivir su compromiso académico, cultural, social y espiritual.

DIVERSIDAD

La Federación se compone actualmente de más de 219 universidades e instituciones católicas de educación superior. Esta diversidad es más que afortunada. Es fundamental y sigue siendo indispensable. En la FIUC pretendemos defenderla, siguiendo el mismo espíritu de lo que somos: una federación. A fin de que cada uno de nuestros miembros se sienta aquí como en su propia casa, junto con otros. Una casa común, construida con todos los materiales del mundo: eso es la FIUC.

Con todos los materiales del mundo: con nosotros hay también, trabajando en proyectos comunes de investigación, de colaboración y de intercambio, personas no católicas, y hasta no creyentes. La Federación Internacional de Universidades Católicas tiene su parte, con el timbre que le es propio, en el concierto de las voces que se elevan en favor del conocimiento y de la justicia, en favor de la ciencia y de la conciencia universales. Este conjunto de voces es el que nos gustaría hacerles descubrir o redescubrir.

GOBIERNO

Según sus Estatutos, la Federación está regida por su Asamblea General, compuesta por los delegados de las universidades miembros y de las universidades o instituciones asociadas y se reúnen cada tres años. Esta constituye su autoridad suprema. La Federación dispone asimismo de instancias administrativas que se ocupan de las orientaciones y de las tomas de decisiones relativas a su organización y a sus actividades: un ejecutivo formado por el Presidente, los tres Vicepresidentes, el Secretario general, y un consejo de administración compuesto por representantes de todos los continentes, de los grupos sectoriales y de la investigación.

Estas instancias intentan estimular y desarrollar asimismo la cooperación interregional e interdisciplinar en el seno de la Federación a través de las decisiones que toman. Por último, garantizan la presencia de esta en los contextos regionales, culturales o disciplinares en que trabajan sus miembros. 

FUNCIONAMIENTO

La Federación dispone de un secretariado permanente encargado de aplicar las orientaciones y las políticas definidas por la Asamblea General y las instancias dirigentes. Este secretariado, además de las tareas administrativas y de gestión de las actividades de la FIUC, ejerce funciones de animación, de coordinación y de información destinadas al conjunto de los miembros y organismos o instituciones colaboradoras. El secretariado general dispone de personal permanente, de diversas nacionalidades, vinculado a sus diferentes actividades: secretariado administrativo, coordinación, promoción de la investigación interuniversitaria, información y comunicación, gestión financiera.

REPRESENTACIÓN INTERNACIONAL

Nuestra Federación, abierta a la cooperación internacional, dispone de un estatuto consultivo ante los organismos siguientes:

  • Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York 
  • Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en París
  • Consejo de Europa en Estrasburgo
  • Garantiza asimismo una presencia internacional ante las siguientes comisiones:
  • Comisión Económica y Social (ECOSOC) en Viena
  • Comisión de los Derechos del Hombre en Ginebra
  • Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Viena)

Es miembro de la Conferencia de las Organizaciones Internacionales Católicas (COIC) y trabaja en estrecho vínculo con el Centro Católico Internacional de Cooperación con la UNESCO (CCIC).


Por otra parte, la FIUC colabora también activamente con otras agrupaciones universitarias en los planos nacional, regional y mundial.

SERVICIOS

LAS ASOCIACIONES REGIONALES

Los miembros de la FIUC se pueden asociar también en función de su distribución continental. Ciertas simpatías culturales y geográficas evidentes están en la base de agrupaciones regionales que apuntan, también aquí, a garantizar de un modo más eficaz las misiones de la universidad católica en el mundo.

La creación de la FUCE (Federación de Universidades Católicas Europeas), formada en su totalidad por instituciones miembros de la FIUC, es un ejemplo; existen otras iniciativas en África con la ASUNICAM (Association des Universités et Instituts Catholiques d’Afrique et de Madagascar), en Asia con la ASEACCU (Association of Southeast and East Asian Catholic Colleges and Universities), en América latina con la ODUCAL (Organización de las Universidades Católicas de América Latina) y también con la ACCU (Association of Catholic Colleges and Universities) en América del Norte y el Xavier Board of Higher Education en la India. Estas agrupaciones regionales o continentales están formadas en todo o en parte por instituciones miembros y se proponen responder a los intereses particulares y más inmediatos de las mencionadas regiones, aunque siguiendo la lógica de los fines perseguidos por la Federación.

LAS ACTIVIDADES SECTORIALES

¿Qué puede haber de más natural entre especialistas de una misma disciplina o de un mismo campo disciplinar que contar con una experiencia y una sensibilidad comunes para compartir por encima de los diferentes contextos culturales, sin hacerlos desaparecer no obstante, experiencias diversas? Así es como se reúnen, en la FIUC, una serie de Grupos sectoriales, constituidos por facultades, departamentos, institutos o escuelas de las universidades afiliadas, que tienen en común los mismos objetos de estudio, de enseñanza y de investigación.

Debate en torno a un tema común, organización de coloquios específicos, proyectos y actividades de investigación, intercambio de profesores, publicaciones, consulta... iniciativas todas ellas mediante las que los socios trabajan tanto en la consolidación, el desarrollo y la irradiación de su saber como en la realización de los objetivos académicos, éticos y espirituales de la Federación, haciéndolos concretos y dinámicos en el mismo seno de las instituciones asociadas.

De este modo es como se han ido constituyendo diferentes grupos en torno a profesores, investigadores y expertos, poniendo en común sus técnicas en un marco de convivencia distendida que ellos mismos han definido según unas formas y una organización que les son propias.

Filósofos, teólogos, profesores de ética, pedagogos, politólogos, psicólogos, agrónomos, médicos, especialistas en ciencias y tecnologías, en ciencias sociales, de la comunicación, de la familia, del medio ambiente, etc. han contribuido, desde la creación de la Federación, a hacer crecer la familia de la FIUC y a promover la irradiación científica internacional de los universitarios católicos.

EL CENTRO COORDINADOR DE LA INVESTIGACIÓN

En el curso de su Asamblea General celebrada en Nueva Delhi, el año 1975, la FIUC tomó la iniciativa, en aquellos tiempos casi revolucionaria, de volverse hacia la investigación concertada erigiendo su propio Centro Coordinador de la Investigación (CCI). Este tiene su sede en París, en la misma dirección que el Secretariado General. El Centro actúa como una interfaz entre las universidades miembros de la FIUC y las iniciativas en el ámbito de la investigación. Ofrece espacios de encuentro y de debate, de producción y de difusión de conocimientos, que adquieren todo su sentido gracias a las redes regionales, nacionales o mundiales de la Federación.

El rol del Centro consiste en coordinar, desde el punto de vista científico, estratégico y administrativo, las actividades implantadas conjuntamente por las instituciones universitarias; la difusión de los resultados científicos da testimonio de la ética de solidaridad que caracteriza sus actividades. Por lo general, los proyectos del Centro son de naturaleza temática y pueden concernir a la vez a problemáticas culturales, históricas, sociales, educativas y tecnológicas.

El Centro, que se inspira en la misión y en las prioridades estratégicas de la Federación, desea aportar su contribución a una mejor comprensión de los grandes retos planteados al mundo contemporáneo, a las distintas sociedades y a la Iglesia. Así, el respeto a todo lo humano y a la diversidad bajo todas sus formas, la voluntad de comprender y de servir constituyen el corazón de sus actividades. Hay publicaciones disponibles en las que se presentan los resultados de los proyectos. Para obtener una mayor información respecto al Centro y sus actividades, les invitamos a ponerse en contacto con nuestra oficina de París o a consultar el sitio Internet dedicado a sus actividades a partir del portal Internet de la Federación.


¿CÓMO PUEDE CONTACTAR CON NOSOTROS?

Si desea ponerse en contacto con nosotros o recibir más información sobre las actividades de la Federación, no dude en comunicarse directamente con el  Secretariado General de París, por teléfono
(33 1) 44 39 52 26 ó 27, por fax (33 1) 44 39 52 28, o por
correo electrónico en esta dirección: sgfiuc@bureau.fiuc.org