El Arzobispo Secretario de la Congregación para el Educación Católica de la Santa Sede visita la UPSA

4 marzo 2016
El Arzobispo Secretario de la Congregación para el Educación Católica de la Santa Sede visita la UPSA

 

Tras firmar en el Libro de Honor de la Universidad, se ha celebrado la Eucaristía, predidida por el Arzobispo, en la Iglesia de La Clerecía. Posteriormente, se ha desarrollado la conferencia -presidida por la rectora, Mirian de las Mercedes Cortés Diéguez, acompañada por el ViceGran Canciller y obispo de Salamanca, Carlos López Hernández y el decano de la Facultad de Teología, Gonzalo Tejerina Arias- titulada 'Desafíos educativos y formación académica. El papel de la universidad católica', también ofrecida por el Arzobispo Secretario de la Congregación para la Educación Católica, Angelo Vincenzo Zani.

La rectora ha agradecido la visita del Arzobispo, "su presencia aquí visibiliza nuestra condición de Universidad Pontificia. Una identidad que tanto nos honra y al mismo tiempo, a tanto nos compromete". Cortés Diéguez ha destacado el apoyo de la Santa Sede a la Universidad desde su origen hasta la actualidad "por eso su presencia nos resulta tan signitificativa", insistió. En este sentido ha insistido en que la Facultad de Teología seguirá ocupando dentro de la Universidad un lugar destacado que la 'Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae' reserva para la Teología en el marco de una universidad católica, apuntó.

El decano de la Facultad de Teología, Gonzalo Tejerina Arias, se ha referido a la razón y la fe como dos elementos sustanciales del dinamismo de la fe cristiana y de la Teología. "Sin actividad de la razón no hay fe, aquí está la raíz última de la Teología que es una prolongación reflexiva como pensamiento elaborado del dinamismo, como pensamiento racional propio de toda fe", afirmó. "La Teología viene a ser como una especie de realización nueva de la fe", indicó el decano "y nuestra labor de cada día en la Facultad es seguir ofreciendo una reflexión crítica a la Iglesia, cultivando y desarrollando la racionalidad de la fe. Es un servicio a la comunidad eclesial, es un ministerio", destacó. "Los teológos hoy celebramos la gracia de poder servir a la Iglesia de estudiar Teología, para que la Iglesia  también con la inteligencia crítica de revelación divina pueda anunciar mejor la Palabra a los hombres", concluyó el decano.

Posteriormente, el Arzobispo Secretario de la Congregación para la Educación Católica, Monseñor A. Vicenzo Zani, expresó en un primer término un cordial saludo del Prefecto Cardenal Giuseppe Versaldi. Durante su intervención ha destacado que en el nuevo lanzamiento de la Iglesia, propuesto por el Papa Francisco, las instituciones educativas están llamadas a representar un rol decisivo "reavivar la gran responsabilidad que cada uno de nosotros tiene en su tarea de contribuir para el bien de la comunidad cristiana", apuntó.

Sobre los desafíos de la educación superior, Monseñor ha indicado que la universidad de hoy es fruto de numerosos momentos acumulados y entrelazados: la universidad medieval, que trasmite su saber y aún conserva su importancia; la universidad de la investigación, que produce el saber y se combina de la enseñanza; y un tercer momento basado en la misión de transmitir a la sociedad en sentido amplio. "Las universidades no se pueden permitir el lujo de ser como torres de marfil cerradas en sí mismas, sino que se les exige justificar su propia existencia participando activamente a la repercusión del saber y abriéndose a la sociedad. No basta la enseñanza, hay que sumar la actividad de la comunicación, la producción, la transferencia tecnológica hacia las empresas", puntualizó. 

A las tareas de transmitir el saber, producir y difundir el sabere se suma el número de los estudiantes que acceden a la universidad. Actualmente son 150 millones de estudiantes en el mundo, número que ha aumentado en un 50% respecto al año 2000. "Por lo que las universidades son un punto neurálgico esencial y problemático de la sociedad, de la economía y del conocimiento. Son el corazón de nuestros modelos sociales y económicos y concentra las tensiones de la evolución", indicó.

La Globalización y competencia internacional crea instituciones de excelencia que se convierten en polos de atracción "se presume que las técnicas de comunicación y la revolución informática son quienes determinarán los caracteres de la universidad; y en este contexto la Iglesia no puede permanecer inactiva e indiferente", afirmó. Para Monseñor, la formación universitaria tiene que ser capaz de abrir la mente de los jóvenes no solo a una competencia humanística o científica "sino a una visión sintética del mundo, en la que reine una concepción pluralista y la universidad católica debe estar inmersa en esta cultura de transformación", indicó.

Para Zani, "la comunidad universitaria adquiere una mayor identidad cuando se dedica a la constante persecución de la verdad, una verdad que no es abstracta. La misión de la universidad católica debe ser una misión de servicio a la verdad, la cual debe estar garantizada a través de la investigación. Por ello, la función del docente exige un empeño de formación profunda y continua donde dicha búsqueda es también un ejercicio de discernimiento espiritual. Sobre este aspecto, el docente universitario debe tender a ser un maestro de la sabiduría y no solo de la ciencia". Monseñor A. Vicenzo Zani ha recordado el valor completo de la educación: "educar es introducir en la totalidad de la verdad. No se puede hablar de educación católica sin hablar de humanidad y, desde este punto de vista, la educación desde el catolicisimo ha de orientar a los jóvenes y niños hacia una formación en los valores humanos".

En su intervención, monseñor Zani ha analizado el rol de la Teología y la Pastoral Universitaria en la universidad católica. Para él, "la teología entra necesariamente en la investigación de la universidad católica: desempeña un papel importante en la búsqueda de la síntesis del saber y ayuda a otras disciplinas a desarrollar sus conocimientos, dándoles una perspectiva y orientación no incluidas en sus metodologías; también ofrece unos conocimientos claros de los principios del Evangelio y colabora con la Iglesia en su función evangelizadora". En lo que respecta a la Pastoral Universitaria ha señalado que "se trata de una actividad indispensable ya que gracias a ella los estudiantes católicos pueden prepararse para participar activamente en la vida de la Iglesia; sin ella todas las actividades e iniciativas son imparciales. Y es precisamente ahí donde adquiere un valor determinante el desempeño de la Capellanía".

Por último, monseñor A. Vicenzo Zani ha indicado los tres desafíos que el Papa Francisco destacó en la clausura del Congreso 'Educar hoy y mañana. Una pasión que se renueva' celebrado en noviembre: desafío de las periferias -lugares a los que se debe ir para hacer crecer en humanidad-; derribar muros -el fracaso más grande que puede tener un educador es desempeñar su tarea dentro de los muros de un sector social pudiente-, y repensar las obras de misericordia en la educación a través del planteamiento: ¿cómo puedo hacer para que el amor del Padre llegue a nuestras obras educativas?.

 

 

 


Más información sobre Mons. Vicenzo Zani:
Nació en 1954 en Brescia, Italia, y fue ordenado sacerdote en 1975. Es doctor en Teología por la Universidad Pontificia Lateranense y licenciado en Ciencias Sociales por la Universidad Pontificia Gregoriana.

En su ministerio sacerdotal ha sido vicerrector del Instituto “C. Arici”; profesor entre 1983 y 1995, de “Sociología General” en el Instituto Filosófico Teológico de los Salesianos di Nave en Brescia y de “Sociología de la religión” en el lnstituto Teológico “Paolo VI” del Seminario diocesano de Brescia. Ha contribuido al nacimiento del Instituto Superior de Ciencias Religiosas en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Brescia, donde enseñó entre 1990 y 1995 “Didáctica de la religión”.

Entre 1981 y 1995 ha prestado servicio en la curia diocesana como director de la Oficina pastoral, secretario de los consejos presbiterial y pastoral y responsable del departamento de la escuela. La Conferencia episcopal lombarda lo designó como delegado para la pastoral de la escuela.

Entre 1995 y 2002 ha dirigido la Oficina nacional para la educación, la escuela y la universidad de la Conferencia Episcopal Italiana. Ha sido también asistente eclesiástico de la UELCI.

Desde 2002 era Subsecretario de la Congregación para la Educación Católica. El Papa Benedicto XVI nombró  en 2012 a Revdo. Mons. Angelo Vincenzo Zani,  Secretario de la Congregación para la Educación Católica, elevándolo al mismo tiempo a la Sede titular de Volturno con dignidad arzobispal.


Más información sobre la Congregación para la Educación Católica:
Con la Constitución Apostólica Immensa (22 de enero de 1588) Sixto V erigió la Congregatio pro universitate studii romani para gestionar los estudios de las Universidades romanas y otras insignes Universidades (Boloña, París, Salamanca, etc.). León XII, con la Constitución Quod divina sapientia (28 de agosto de 1824), creó la Congregatio Studiorum responsable de la escuelas del Estado Pontificio. Desde 1870 esta Congregación comenzó a ejercitar su autoridad además sobre las Universidades Católicas. La reforma de San Pío X (Constitución Apostólica Sapienti Consilio, 29 de junio de 1908) confirmó tal misión. Benedicto XV, con el Motu Proprio del 4 de noviembre de 1915, elevó la sección de los Seminarios, perteneciente a la Congregación Consistorial, al rango de Congregación y la unió a la Congregatio Studiorum, dándole el título de Congregatio de Seminariis et Studiorum Universitatibus. Con la Constitución Apostólica Regimini Ecclesiæ Universæ, del 15 de agosto de 1967, Pablo VI le confirió el título de S. Congregatio pro Institutione Catholica agregando una tercera Oficina, dedicada a las Escuelas Católicas.

Junto a esta Congregación fue erigida la Pontificia Obra para las Vocaciones Sacerdotales (Motu Proprio de Pío XII Cum nobis, del 4 de noviembre de 1941), cuya acción recibió mayor impulso e ilustración gracias al Decreto Conciliar Optatam totius, n. 2 (28 de octubre de 1965).

La Constitución Apostólica Pastor Bonus, del 28 de junio de 1988, cambió el nombre de la Congregación en Congregación para la Educación Católica (de los Seminarios e de los Institutos de Estudio), confirmando sustancialmente la competencia que le había confiado la Regimini Ecclesiæ Universæ.

Con la Carta Apostólica, en forma motu Proprio Ministrorum institutio del 16 de enero de 2013, Benedicto XVI transfirió a la Congregación para el Clero las competencias relacionadas a la promoción y gobierno de todo aquello que concierne con la formación, con la vida y el ministerio de los presbíteros y de los diáconos, con la pastoral vocacional y la selección de los candidatos a la santas Órdenes, incluyendo la formación humana, espiritual, doctrinal y pastoral en los Seminarios y en los centros para los diáconos permanentes, hasta la formación permanente. A pesar de esto, la Congregación para la Educación Católica, en relación con la formación sacerdotal, es competente sobre la ordenación y planificación de los estudios académicos de filosofía y teología.

Luego del mencionado documento, el nombre de la Congregación fue modificado pasando de Congregatio de Institutione Catholica (de Seminariis atque Studiorum Institutis) a Congregatio de Institutione Catholica (de Studiorum Institutis).

La Pontificia Obra para las Vocaciones Sacerdotales ha sido transferida a la Congregación para el Clero.

La competencia de la Congregación para la Educación Católica se explica en dos sectores: a) sobre todas las Universidades, Facultades, Institutos y Escuelas Superiores de estudios eclesiásticos o civiles que dependen de personas físicas o morales eclesiásticas, así como también, sobre las Instituciones y Asociaciones con finalidades científicas; b) sobre todas las Escuelas e Institutos de instrucción y de educación de cualquier orden o grado preuniversitario que dependen de las Autoridades Eclesiásticas, cuyo objetivo es la formación de la juventud laica, excluyendo aquellas que dependen de la Congregación para las Iglesias Orientales y de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

En el interno de la Oficina para las Universidades está presente un Departamento para los Organismos Internacionales con la misión de seguir las actividades internacionales de dichos Organismos y, en modo particular, los Acuerdos o Convenios de la Santa Sede con los varios Países relacionados con el reconocimiento de los estudios y de los títulos académicos.

Los actuales Superiores del Dicasterio son: Prefecto: Su Eminencia Card. Giuseppe Versaldi; Secretario: Su Excelencia Mons. Angelo Vincenzo Zani y Sub-Secretario: P. Friedrich Bechina, F.S.O.

La Congregación cuenta con 34 Miembros, entre ellos 30 Eminentísimos Cardenales y 4 Excelentísimos Arzobispos. Los Consultores son 27, mientras que el personal está conformado por 21 personas.

Fuente:http://w2.vatican.va/content/vatican/es.html